lunes, 10 de noviembre de 2014

elevar la espalda y hundir el pecho

Otra de mis meditaciones mañaneras, o simplemente un encuentro, mañana de encuentros donde corriendo a la luz de la luna y perseguido por una nítida sombra sobreviene el encuentro con el amanecer. Parecen antagónicos y a veces lo son, pero hace muchos años que he comprobado como no ocurre siempre lo mismo.
Y multitud de maestros cuentan demasiadas veces que el Tai-chi y el Yoga son incompatibles, que no debemos practicar uno si practicamos el otro, sin embargo creo que nos empecinamos en demostrar lo bueno que es lo nuestro y si algo no podemos demostrar que es peor que lo que yo practico, pues simplemente lo incompatibilizo.
Mientras corría de buena mañana o noche según se mire, si hay sol o me he levantado, sentía frío en la chepa, esa mochileja que se me instaló hace tiempo y que ahora me molesta y no la puedo regalar. Meditando pienso que la rigidez es fría y la relajación cálida, intento relajar la zona y empiezo a sentir el calor de mi cuerpo, es algo agradable. Me siento mejor, pero esta mente calenturienta que Dios me dio me trae la frase que tanto he oído en Tai-chi "elevar la espalda y hundir el pecho".
Sigo corriendo, sigo sintiendo el calor de mi espalda, la relajación se va instaurando a cada paso, pero me salta otra idea, me golpea porque casi la piso, y si estuviera relacionada la dichosa frase con el pranayama y la meditación de la órbita microcósmica...
Amanecer de sentir, sentir como al tiempo que corro la relajación se instaura en una parte casi olvidada de mi cuerpo, eso me lleva a respirar según indica Van Lysebeth en sus primeros ejercicios de pranayama y comprendo lo oculto de muchas frases en Tai-Chi, ¿y si elevar la espalda? no es más que sentir el aliento subir desde el sacro hasta el cráneo por la parte posterior, mientras inspiro, ¿y si hundir el pecho? está referido a sentir el aliento descender por la parte anterior mientras inspiro. La verdad es que al final puedo decir que no sé nada, que no sé a que se refirió el indicar la susodicha frase, que no se si está contraindicado el yoga si se practica Tai-chi...
Lo que está claro es que esta mañana he disfrutado de una luna más que luminosa que me ha regalado mi sombra como compañera hasta que ha empezado a amanecer, he disfrutado de sensaciones olvidadas, he disfrutado de un momento de la vida.

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