Las buenas obras de arte cuando vienen a la mente es necesario que te encuentren trabajando y puede que si las no tan buenas también te encuentren trabajando al menos dejan que el alma se libere, ¿He dicho el alma? esa de la que tanto se habla y tan poco se conoce.
Y en artes marciales totalmente necesaria. Pero hay tanta gente que la disfruta y tantos artistas marciales que de artistas tienen poco y del alma menos.
Soy consciente que he empezado un poco fuerte, pero es lo que pienso, porque sin pretenderlo se menciona muchas veces sin decir su nombre, al tiempo que muchos la nombran sin saber exactamente lo que es.
Pero puestos a elucubrar voy a contar una historia real, que como es mía la voy a contar en primera persona, porque hace más de un año que dejé de sentir el alma, para unos el hara, para otros el tan tien, para mi creo que los que sitúan la energía en dicho lugar saben bien lo que es sentir el alma aunque no la mencionen como tal.
Es cuando ciertas disciplinas empiezan a encontrar un valor añadido que no se encuentra en cualquier lugar, por eso yo, cuando dejé de encontrarla en mis entrenamientos empecé a pensar que había perdido el alma.
Un día en la ducha noté un bulto, no quería pensar lo que realmente era, podía ser un mal movimiento que me había dejado una pequeña inflamación y de esa manera empecé a intentar solucionar lo que mi mente me indicaba y a mi intuición negaba, seguía trabajando y nada se solucionaba, estuve un tiempo de reposo y todo andaba a peor hasta que dejé aflorar a mi intuición y dí por hecho que mi intestino había dejado de estar totalmente alojado en esa olla a presión donde habita y empezado a aflorar por delante, hice público a un par de personas mi problema y que lo mejor era poner solución quirúrgica, tras meses de espera ha llegado, y cuando todo está reciente y no tengo la certeza que todo ande bien, estoy volviendo a sentir el alma.
Estoy en fase de reposo, pero tengo una herramienta que es una maravilla que estoy usando desde el primer día, el Zhan Zhuang, me sirve para meditar y volver a mi respiración, esa que procuro aprender del verdadero Pranayama.
Y dispongo de tiempo...y pienso...y no será que los Samuráis cuando se hacían el Harakiri estaban entregando su alma, porque si bien hay muchas formas de suicidarse de hacer Sepuku sólo hay una. Y dispongo de tiempo...y pienso...y no será que cuando los yoguis hablan de la verdadera forma de respirar lo que realmente están haciendo es fortalecer el alma, porque ellos ya tenían técnicas de respiración que ahora se presentan como novedosas aunque tengan miles de años. Y como tengo tiempo... y pienso... no será que Pepe Pilates cuando nos habla de su tipo de respiración lo único que hace es demostrar que realmente conoce una forma superior de respirar y nos la ofrece al público que en muchos casos ha sido como "echar las joyas a los cerdos", porque son muchos los que están y pocos los que sienten el alma, esa de la que no se habla y se siente dentro. Porque esa olla a presión que es nuestro proceso digestivo tiene mucho más de lo que conocemos y yo ahora estoy volviendo a descubrir, y son tantas las cosas que me vienen a la cabeza que mejor lo dejamos con lo puesto, perdón, con lo dicho, porque os podría sorprender hasta la importancia de los pedos, que huelen mal?, puede pero que informan de mucho, todavía recuerdo a mi madre cuando me pedía sacar la lengua para hacer un rápido diagnóstico de mi salud, o cuando lo primero que hacían en un niño que estaba mal era inspeccionar la heces, también huelen mal, pero disponen de mucha información.
Y si dispongo de más tiempo... y sigo pensando...ya escribiré sobre la importancia de las tripas en nuestra cultura tradicional, esa que nos avergonzamos a veces y no queremos demostrar que son nuestros orígenes, aunque realmente ya estaban en la llanura Manchega cuando nos empezaron a llegar las moderneces orientales. Eso lo dejo para otra ocasión.